La Acogida Cristiana de los Misioneros Redentoristas en Astorga

La Acogida Cristiana de los Misioneros Redentoristas en Astorga

Cuenta la tradición que el mismo San Francisco de Asís recorrió la Ruta Jacobea y pasó como un peregrino más por Astorga. Enterado el Obispo de su paso, le envió legados para invitarle a regresar, a lo que San Francisco respondió aceptando una fundación de sus hermanos menores – los Franciscanos- en esa ciudad.

Desde la Edad media, el convento de los frailes será una referencia para la ciudad y la diócesis asturicense, especialmente para los peregrinos, a los que reciben en su entrada a la ciudad por la Puerta del Sol, vecina del convento gótico en el que residen. Actualmente la comunidad de Misioneros Redentoristas ofrece un triple servicio en este convento: la iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, el Museo Redentorista y la casa de San Alfonso, destinada a la Acogida Cristiana del peregrino desde el carisma de los Misioneros Redentoristas.

En unidad con la fundación Acogida Cristiana en los Caminos de Santiago los redentoristas ofrecen atención pastoral a los peregrinos que pasan por Astorga. La Casa de San Alfonso es una comunidad internacional que ofrece al peregrino paz, acogida, alegría, descanso, oración e intercambio de experiencias. Inspirados en el viejo adagio monástico “Hospes venit, Christus venit”, nos hacemos herederos de tantos hombres y mujeres que han encontrado la presencia de Cristo en los peregrinos, escuchando las palabras del Evangelio “porque fui peregrinos y me acogisteis” (Mt 25)”

De esta forma, los redentoristas quieren servir a los hombres y mujeres que hacen el Camino, sea cual sea su fe -pero buscadores de Dios y felicidad-, y a la Iglesia, que ve en ellos al Salvador que camino a nuestro lado, nos pide que le sirvamos y nos enriquece con su presencia misteriosa.

La casa de San Alfonso ofrece un espacio de acogida cristiana a peregrinos, pero no es un albergue público o privado para el hospedaje de los peregrinos. La casa abre los meses de julio y agosto y esta formada por misioneros laicos, religiosos y sacerdotes redentoristas de diversas nacionalidades. A las 12:00 se celebra diariamente la Eucaristía en la Iglesia del Perpetuo Socorro, a las 17:00 dan comienzo el servicio de acogida con la apertura de la casa y ofrecen un café y tertulia, pequeño tour turístico por la ciudad y diálogo con los peregrinos.

 

La acogida en el Monte do Gozo comenzará el 1 de Julio

La acogida en el Monte do Gozo comenzará el 1 de Julio

Tras la fructífera experiencia de los últimos años, ACC en estrecha colaboración con el programa Peregrinus de la Compañía de Jesús, volverá a poner en marcha el punto de acogida e información en la cumbre del Monte do Gozo. Bajo un carpa instalada junto a la Capilla de San Marcos, los voluntarios sellarán a los peregrinos su credencial al tiempo que les ofrecerán información de utilidad para su inminente  llegada a Santiago.

Así mismo y valiéndose del espacio que la naturaleza y la capilla brindan, los voluntarios estarán dispuestos a la escucha y acompañamiento espiritual a los peregrinos que menifiesten esta inquietud. Como ya ocurrió en 2018, los peregrinos recibirán un tríptico con el plano del trazado del camino  en la ciudad de Santiago junto con la información de Misas, oraciones y encuentros de acogida en diferentes lenguas.

 

 

Un camino que transforma el corazón y enseña la belleza del mundo

Un camino que transforma el corazón y enseña la belleza del mundo

Walter Bruni

Destino: Oeste; dirigiéndonos hacia Santiago de Compostela, recorriendo trayectos milenarios surcado por muchedumbres de peregrinos a lo largo de un camino de fe intimo silencioso y regenerador un trayecto también turbulento pero capaz de darme una felicidad plena, desbordante.

Después de tantos días todavía no sé descifrar la interminable vía que conduce a Santiago una vía que, poco a poco se ha transformado en la metáfora de la vida, un camino único, sorprendente que ha sabido regalarme un abanico de ambientes mágicos, raros percibidos intensamente día a día. Si el Camino fuera una canción sería así “Caminaré, caminaré en tu vía Señor. Dame la mano que quiero quedarme siempre junto a ti”. Si fuera la escritura me recordaría el Génesis, el momento en el cual por un soplo fecundo de Dios se origina la maravilla de lo creado.

Mochila a la espalda, salgo a la calle radiante en un magnífico amanecer de junio, alrededor mío la belleza se extiende para llenar el mundo, gradualmente descubro el paraíso aquí en la tierra; doy una ojeada hacia el este me doy cuenta que la noche ya no existe, solo el resplandor de la última estrella olvidada en el cielo. Percibo todo a mi alrededor un vacío silencioso, implacable, mientras una brisa ligera me roza las mejillas me invita a seguir en un camino difícil, silencioso solitario. Pasos agotadores escoltados por los latidos de mi corazón que galopa y tropieza.

Estoy subiendo hacia el paso de Roncesvalles, el que recuerda los conmovedores últimos momentos de vida de Orlando mientras saluda a España y encomienda su alma al Señor. Foto de ritual y abajo hacia el primer albergue de los peregrinos, ambiente de cuartel, botas y mochilas por todas partes, camas literas, cigüeñas nocturnas, zumbidos continuos, noches de desvelo.

Eskerrik asko, gracias a ti, tierra de Navarra que has sabido darme rincones mágicos en una naturaleza rica de contrastes, de Burguete a Pamplona que enloquece en el día de San Fermín. Al alto del Perdón en el cuál se cruza el camino de la estrella y del viento, a Puente la Reina donde todos los caminos se vuelven uno solo. En posos minutos el paisaje cambia muchas veces, convirtiéndose en una floresta exuberante, alta montaña, llanura sin fin o verde colina pintada de ocre y del rojizo de las amapolas. Un sube y baja continuo, agotador hacia Estella, Sansol, Logroño centro de la Rioja y Santo Domingo de la Calzada con su singular gallinero gótico para recordar el milagro del santo.

Recorro solo los Montes de Oca, en la oscuridad de la noche, ayudado por la luz de batería de la frente en un silencio apenas roto por el ruido en el bosque por el gorjeo tímido de las aves del amanecer.

Supero la sierra de Atapuerca, cubierta de blancos gamones y alcanzo la lejana Burgos con su maravillosa catedral. De aquí comienza la meseta, un interminable manto verde en el corazón de Castilla. Marcha solitaria, sosegada, guiada por una Presencia exclusiva, desmesurada, atormentada, un abrazo íntimo entre tú mismo, capaz de embellecer un día cualquiera y regalarme lágrimas de felicidad.

Todavía quedan etapas extraordinarias: de Hornillos a Hontanas, de Castrojeríz a Frómista, Sahagún, Reliegos y León hasta Astorga y Foncebadón. Llego hasta la Cruz de Ferro, donde los peregrinos dejan una piedra símbolo de la basura que ahoga a la humanidad y piden su conversión.

Ahora no quisieras de verdad acanzar la meta, estás en la cumbre de la felicidad, has creado una fractura con la cotidianidad y prosigues con ese paso y esa paz que te proyectan a otra dimensión. Bajo rápidamente a Molinaseca y Ponferradam antigua sede de los Templarios y paso las colinas del Bierzo para escalar durante el alto paso de O Cebreiro, en Galicia que se jacta de tener la iglesia dedicada a Santa María del siglo IX, la más antigua de todo el Camino.

Llego a Sarria junto para la pujante fiesta de San Xoan; hacia Portomarín un hito avisa que faltan solo 100km para la meta. Todavía Palas de Rei, Arzúa y después de una única etapa larga, en un insólito bosque de eucalipto que llena todo de un intenso aroma balsámico, me lleva al Monte do Gozo (Mons Gaudii) y la ciudad de Santiago.

Delante de la catedral en la plaza del Obradoiro me quedo atónito, encantado, la estatua del Santo, dentro de mi un silencio sólido como un muro de piedra, una lágrima perdida me baña la cara. Y después, mis labios murmuran un gracias imperceptible, vuela entre las columnas antiguas, roza los peregrinos cercanos, compañeros de camino, cansados pero satisfechos, alcanza la montaña, los caminos difíciles, acaricia las humildes flores y ese camino, largo difícil, capaz de innovar cualquier existencia.

 

Proclamar que el peregrino está inmerso en la unidad de la Trinidad es nuestra tarea en el año santo 2021

Proclamar que el peregrino está inmerso en la unidad de la Trinidad es nuestra tarea en el año santo 2021

 

El encuentro de sacerdotes, religiosos y religiosas del Camino de Santiago fue convocado, un año más, por el Arzobispo de Santiago de Compostela. A la llamada del prelado respondieron en torno a medio centenar de consagrados que acudieron los días 17 y 18 de Junio a la ciudad meta de la peregrinación. Hubo sacerdotes de las cuatro diócesis gallegas y también de las de  Oviedo, Astorga, León, Burgos, Almería, Pamplona y Barcelona contando sacerdotes diocesanos y también miembros de congregaciones masculinas y femeninas.

Primera jornada

La jornada fue presentada por el Deán de la Catedral, Don Segundo Pérez López, quien en sus primeras palabras confesó que tras muchos años de ministerio sacerdotal y muchos afanes pastorales, la atención al peregrino se le presentó como una gran dinámica de Evangelización. En ese sentido afirmó el Deán que la Acogida Cristiana es una tarea urgente y una necesidad apostólica si no queremos que se desvirtúe el camino. Así lo entendieron San Juan Pablo II y Benedicto XVI con su presencia en Compostela y el Papa Francisco que en su primera homilía como Sumo Pontífice afirmó “soy peregrino y quiero estar con los peregrinos”.

“En camino hacia el año santo de 2021” fue la ponencia del prelado compostelano que tuvo lugar a continuación. Monseñor Barrio dijo que  “Las celebraciones de los Años Santos Compostelanos han  tenido una connotación espiritual y pastoral además de la cultural en las circunstancias del momento eclesial en que se celebra. El Año Santo es un acontecimiento de gracia para la ayuda de la realización integral de la persona con una antropología dinámica y dinamizadora y se contextualiza en la realidad socio-cultural-religiosa en la que la persona se está moviendo”.

El arzobispo repasó los últimos años santos compostelanos y explicó que “en los dos últimos Años Santos de este milenio se ha subrayado que la gracia del Espíritu Santo es el principio y el fin de la vida peregrinante cristiana en la fe y en la esperanza. Queda como tarea del próximo Año Santo 2021 el proclamar que el peregrino cristiano por la fe y la esperanza está inmerso en la unión del Padre, el Hijo y el Espíritu y así es llevado a su plena consumación”.

La tercera conferencia de la tarde la pronunció el canónigo D. Jesús Ignacio Merino Morga de la Catedral de Santo Domingo de Calzada donde celebran este año el milenario del nacimiento del santo. Domingo García vivió en el siglo XI su vocación de eremita volcado a la acogida a los peregrinos del Camino de Santiago fundando en el lugar donde hoy se emplaza la ciudad una capilla y construyendo un puente y tramos de camino. Mil años después, el espíritu del santo no solo no ha sido olvidado, sino que está plenamente vigente en la ciudad de Santo Domingo de la Calzada. Así lo atestiguó D. Jesús Merino, quien expuso la experiencia de acogida a los peregrinos en un lugar tan emblemático del camino francés.

El sacerdote calceatense comenzó subrayando que la clave del éxito en la acogida a los peregrinos consiste en hacer partícipe a toda la comunidad parroquial en esa tarea. En su caso son las distintas agrupaciones de fieles las que se encargan de las diversas tareas. La atención a los peregrinos corre a cargo de la Cofradía del Santo quien guiada por el ejemplo de Santo Domingo de la Calzada se pone a diario al servicio de los caminantes.

Durante su intervención se proyectaron dos audiovisuales, el primero era un documental antiguo en el que se mostraban la riqueza en tradiciones en torno a la figura de Santo Domingo durante las fiestas patronales de la localidad riojana. De esta manera el ejemplo del santo es conocido y asimilado por los habitantes hasta el punto de sentirse interpelados por él en la acogida a los peregrinos.

 

Segunda Jornada

La segunda jornada comenzó con la oración de la mañana que fue dirigida por Don Uxío Domínguez, delegado para el Camino de Santiago de Tui-Vigo. Tras la oración, dio comienzo la mesa redonda en la que se expusieron experiencias en distintas comunidades religiosas. Por parte de los Capuchinos de León el Hermano Federico Albini OFM Cap, relató cómo su congregación entiende el Camino de Santiago como una ocasión de hacer presente el Evangelio en la sociedad actual. De esta forma en la ciudad de León se está creando una comunidad internacional de capuchinos que se dediquen a la acogida de peregrinos.  El hermano Federico relató cómo a diario se hace presente en el albergue (contiguo al convento) para saludar a los peregrinos e invitarles a pasear por el claustro donde mantiene con ellos un diálogo pastoral.

La Hermana Pilinchi Romero R.S.C.J. lleva cuatro años como voluntaria en el Centro Internacional de Acogida al Peregrino de Santiago. Su exposición acerca de su experiencia en esta labor resaltó la importancia de la sonrisa en la acción de acoger.

El Padre Daniel Fernández S.M., del albergue de la Santa Cruz de Sahagún expuso cómo llevan a cabo la acogida la comunidad de maristas en la citada localidad leonesa. La cena compartida, la bendición del peregrino y el espíritu de acogida cristiana son los elementos más significativos de este albergue situado en el ecuador del Camino francés.

Por último participó en la mesa redonda un representante de la federación de municipios del Camino de Santiago quien presentó esta agrupación. Narró cómo están trabajando con distintos ayuntamientos del Camino francés con la finalidad de unificar criterios y crear un estilo común. El proyecto más interesante que en este momento tienen entre manos es la edición de un mapa desplegable con los tramos del Camino francés en las distintas comunidades autónomas por las que discurre.

Tras las intervenciones de algunos participantes y las palabras finales del presidente de ACC y Deán de la Catedral Don Segundo Pérez López, los asistentes se trasladaron a la Iglesia de San Francisco donde se celebró la Misa junto con los peregrinos. La Eucaristía estuvo presidida por el Obispo Auxiliar de Santiago de Compostela, Monseñor Jesús Sanz González, quien en su homilía recordó y alentó a los sacerdotes y religiosos en la tarea de Evangelizar en el Camino.

Como broche de oro del encuentro se desarrollaron dos visitas de carácter cultural. Por una parte y gracias a la gentileza de los franciscanos, los participantes pudieron visitar el museo de Tierra Santa que alberga su convento compostelano. Después de disfrutar del almuerzo las jornadas concluyeron con la visita al Pórtico de la Gloria que fue guiada por el canónigo Don Elisardo Temperán.

 

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